A la sombra de un árbol mustio, cierro los ojos
quiero que mis ojos queden fríos
las hojas caen del árbol, el invierno pasa
mi alma aún entumecida, se fue fragmentando
se deshizo junto a cada sueño, a cada esperanza
mi mirada jamás volverá a traspasar su balcón
y mi declaración quedará desterrada
ahora en él último aullido a la palidez
de una luna tan indiferente como sorda
mi tiempo se acabó, terminé recorriendo las noches
buscando en cada rincón hallar mi voz
para decirte lo que entonces no pude
para que no me olvides
para que no me dejes asido a tus pupilas
desangrándome... soñándote.